Cómo encender la leña para una barbacoa

En un post anterior os contábamos los beneficios que tiene la leña con respecto al carbón a la hora de preparar una barbacoa, ya sea con carnes, verduras, pescados o mariscos.

Si bien el carbón es más fácil de prender, la leña, nos aporta un mayor poder calorífico, mayor durabilidad, una combustión más lenta y un fuego tranquilo, pero, sin duda, el factor diferencial más importante es el sabor que le aporta a los alimentos, en el caso de nuestra madera de roble el verdadero y embriagador sabor atlántico de Galicia.

Madera seca.

Si queremos sacarle el máximo partido a la leña, lo principal es un buen encendido de las brasas, partiremos de una leña que esté bien seca, en el caso de la leña de roble Feitizo nosotros controlamos personalmente su humedad, siendo secada al aire libre durante aproximadamente un año, logrando unas condiciones óptimas para su encendido, evitando de esta forma tener que utilizar combustibles químicos para el encendido que puedan influir tanto en el sabor de los ingredientes como en nuestras propia salud.

La forma piramidal.

La manera más fácil para lograr que prenda el fuego es acomodar la leña o madera en forma de pirámide colocando trozos de madera más pequeños en el centro, en las cajas de madera Feitizo añadimos piezas de leña de menor tamaño para facilitar esta labor, aumentaremos el tamaño de los troncos según vayamos apilando, dejando los más grandes arriba. Si queremos una llama fuerte y viva necesitamos alimentarla con oxígeno, por lo que hay que dejar un hueco en el centro para facilitar que circule el aire, además de las ramas se puede añadir bolas de periódico o trozos pequeños de cartón, o piñas de pino que en este caso es una alternativa natural a las pastillas de encendido. A medida que se vaya extendiendo el fuego podemos añadir más trozos de leña si vemos que nos hemos quedado cortos. Si echamos mucha leña o mucho carbón sobre las llamas de las astillas, cortaremos la entrada de aire a la combustión y comenzará a salir mucho humo. Es más fácil y seguro incorporar el combustible poco a poco.

Brasas blancas.

A la hora de prender leña es muy importante tener paciencia y respetar los tiempos, evitando cocinar con fuego vivo, lo que buscamos es crear unas brasas, que sabremos que están listas cuando la madera esté recubierta por una capa blanca y las llamas se hayan extinguido, que será alrededor de entre media hora o una hora después según la cantidad que hemos añadido.

La prueba de los 7 segundos.
Para determinar la temperatura idónea de cocinado colocaremos la palma de nuestra mano a una distancia de unos 10 cm de las brasas, si podemos aguantar 7 segundos sin quemarnos sabremos que es el momento de empezar a cocinar la carne, si por el contrario vamos a cocinar pescados o cortes finos de carne las brasas deben estar más calientes, lo sabremos si en vez de 7 segundo solamente logramos aguantar 4 o 5.
 
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